El material que aísla tu casa, protege lo que compras y conserva el pescado fresco. Un 98% de aire, presente en tu vida a diario, y del que casi nadie sabe nada. Aquí lo contamos entero.
También lo conoces como EPS, porexpan, poliespán, corcho blanco o AIRPOP.
El poliestireno expandido es, básicamente, aire encerrado. Un 98% de su volumen es aire atrapado en millones de celdillas cerradas; solo el 2% restante es material plástico.
De esa estructura salen sus dos superpoderes. Como el aire quieto es uno de los mejores aislantes que existen, el EPS corta el paso del calor con muy poca materia. Y como esas celdillas son rígidas, el material aguanta peso sin apenas pesar él mismo.
En la industria lo llaman, medio en broma, «aire ingenierizado». La descripción es sorprendentemente exacta.
Es, además, un monomaterial: está hecho de una sola sustancia, sin capas ni mezclas. Eso, como veremos, es lo que hace que reciclarlo sea tan sencillo.
La historia del poliestireno arranca en 1930, cuando la química alemana BASF descubrió cómo fabricar gránulos de poliestireno. Pero el material que conocemos hoy nació casi veinte años después, y de una forma un poco fortuita.
BASF desarrolla en Alemania un método para producir poliestireno de forma industrial. Es la base de todo lo que vendrá.
Dow Chemical inventa en Estados Unidos el poliestireno extruido (el primo del EPS, del que hablaremos luego) y comercializa los primeros productos de espuma.
El químico Fritz Stastny, trabajando para BASF, logra transformar el poliestireno en una espuma porosa incorporando pentano a las perlas. Acaba de nacer el poliestireno expandible.
BASF patenta el invento bajo el nombre comercial Styropor. El EPS empieza su expansión por el mundo.
Hermann Staudinger, cuyas investigaciones sobre los polímeros del estireno abrieron todo este camino, recibe el Premio Nobel de Química.
El estireno, la molécula de partida de todo esto, no es solo un derivado del petróleo. Aparece de forma natural en alimentos como la canela, el café, el trigo, la avena o las fresas. La versión industrial se obtiene del etilbenceno, pero la molécula, en pequeñas cantidades, lleva millones de años en la naturaleza.
Todo empieza con unas perlas diminutas y sólidas de poliestireno que llevan dentro un gas expansor, normalmente pentano. A partir de ahí, todo el proceso gira en torno a un ingrediente inesperado: el vapor de agua.
Las perlas se exponen a vapor a unos 80-100 °C. El calor ablanda el plástico y evapora el pentano, de modo que cada perla se hincha como una palomita hasta cuarenta veces su tamaño original, convirtiéndose en una celdilla cerrada llena de aire. Aquí se decide cuánto pesará el material final.
Al enfriarse, dentro de cada perla queda un pequeño vacío que el aire va rellenando poco a poco. Durante ese reposo en silos ventilados, las perlas ganan estabilidad y se secan. Es el paso que menos se ve y sin el que nada funciona.
Las perlas ya estabilizadas entran en un molde donde se les aplica vapor otra vez: se expanden un poco más y se sueldan entre sí formando una pieza sólida. De aquí sale, o bien el objeto ya con su forma, o bien un gran bloque que después se corta a medida.
Sus propiedades explican por qué un mismo material sirve para aislar una fachada y para proteger un televisor.
Es uno de los materiales con menor conductividad térmica. Por eso está en las fachadas y en las neveras portátiles.
Absorbe la energía de un impacto sin romperse. Es lo que protege tu móvil nuevo dentro de la caja.
No es higroscópico: no capta humedad del aire ni se pudre. No le crecen hongos ni bacterias.
Su rigidez permite usarlo como relleno estructural bajo carreteras o para aligerar forjados de edificios.
Al ser 98% aire, se manipula a mano y abarata el transporte. Flota en el agua.
No se degrada ni pierde prestaciones con el tiempo. Mantiene su función durante toda la vida del edificio.
El poliestireno expandido está en muchos más sitios de los que imaginas. Estos son algunos:
Como aislamiento térmico de fachadas, suelos y cubiertas. El sistema SATE, que envuelve el edificio por fuera, se hace mayoritariamente con EPS.
Las bovedillas y casetones de EPS aligeran la estructura de los edificios: un forjado pesa mucho menos que con piezas de hormigón.
Electrodomésticos, electrónica, aparatos delicados. Ese molde blanco que sujeta la lavadora dentro de la caja es EPS a medida.
Las cajas blancas de la lonja mantienen la cadena de frío del pescado, la carne y la fruta durante el transporte.
El interior de los cascos de bici y de moto es EPS: cede y absorbe la energía del golpe para proteger el cráneo.
Por flotar, está en chalecos salvavidas. Y por aislar, se usa para transportar vacunas e incluso órganos para trasplante.
de su volumen es aire
año de su invención
crece cada perla al expandirse
reciclable mecánicamente
Sí, y más de lo que la gente cree. Es una de las grandes confusiones que rodean a este material.
Al ser un monomaterial, reciclarlo mecánicamente es directo: se tritura y se reincorpora al proceso para fabricar producto nuevo, sin apenas perder prestaciones. No hay que separar capas ni componentes.
En 2023, la Fundación Ellen MacArthur, una de las autoridades mundiales en economía circular, reconoció en su informe anual que los envases y embalajes de EPS se reciclan «a escala y en la práctica» en todo el mundo. Aplicando sus criterios, resultó ser el segundo envase de plástico más reciclado por población.
El problema no es el material, es el hábito. El EPS limpio de embalaje va al contenedor amarillo. El que viene con restos de comida, o el de obra en grandes cantidades, se lleva a un punto limpio o a un centro especializado. En España existe una red de centros de reciclado repartida por todo el territorio.
Un dato que sorprende: su fabricación no emplea gases CFC ni HCFC, los que dañan la capa de ozono. El agente que lo expande es pentano, un hidrocarburo sencillo.
Hasta aquí lo esencial. Pero si has llegado buscando datos concretos para un proyecto, aquí tienes las propiedades del material según ANAPE, la asociación española del sector, y la norma de producto UNE-EN 13163.
| Propiedad | Valor de referencia | Norma de ensayo |
|---|---|---|
| Composición | 98% aire, 2% poliestireno | — |
| Conductividad térmica λ | 0,029 – 0,046 W/(m·K) | UNE-EN 12667 |
| Densidad aparente | 10 – 50 kg/m³ | UNE-EN 1602 |
| Absorción de agua (28 días) | 1 – 3% en volumen | UNE-EN 12087 |
| Resistencia al vapor μ | 20 – 100 | UNE-EN 12086 |
| Reacción al fuego | Euroclase E (autoextinguible) | UNE-EN 13501-1 |
| Reciclabilidad | 100% mecánica, monomaterial | — |
Desliza la tabla para ver todas las columnas.
Son valores de referencia del material. Para el cálculo de un proyecto hay que usar siempre los valores declarados del producto concreto, que figuran en su ficha técnica y en el marcado CE.
Una de las grandes ventajas del EPS en construcción es lo poco que carga la estructura. Esto es lo que pesa el entrevigado de un forjado de 25 cm según el material de la bovedilla:
Datos de referencia del sector para un forjado de 25 cm de canto. El EPS reduce el peso del entrevigado hasta 25 veces frente al hormigón.
Si has llegado hasta aquí porque necesitas poliestireno expandido para una obra, un embalaje o cualquier proyecto, Utilbox lo fabrica a medida en sus plantas de Chiclana de la Frontera y Olmedo. Moldeo y mecanizado, departamento de ingeniería propio y reparto en toda la península.
Ir a utilbox.es → poliestireno.es es una web divulgativa. Para presupuestos y productos, te llevamos a Utilbox, fabricante nacional de EPS.Sí. «Corcho blanco» es el nombre popular del poliestireno expandido. No tiene nada que ver con el corcho de verdad, que sale del alcornoque; se le llamó así por el parecido. Otros nombres populares son porexpan, poliespán y AIRPOP.
Es un debate con matices. Por un lado, se fabrica con muy poca materia prima (98% aire) y es 100% reciclable. Por otro, no es biodegradable, así que si acaba en el entorno permanece mucho tiempo. La clave está en reciclarlo correctamente en lugar de tirarlo a la basura general.
No se recomienda. Los envases de EPS están pensados para conservar y transportar, no para calentar. Al calentarlo puede deformarse. Para calentar comida, pásala a un recipiente apto para microondas.
El EPS que se usa en construcción lleva un aditivo ignífugo y es autoextinguible: sin una llama que lo mantenga, deja de arder. En su clasificación europea es Euroclase E.
Son parientes cercanos. El expandido (EPS) se hace con perlas que se sueldan; el extruido (XPS) se fabrica en un proceso continuo y tiene una estructura más compacta. El XPS absorbe aún menos agua y se usa sobre todo donde hay humedad permanente, como cubiertas invertidas. El EPS es más versátil y económico para la mayoría de usos.
Se compra a fabricantes especializados, que lo cortan o moldean a la medida que necesites. Utilbox es un fabricante nacional con plantas en Cádiz y Valladolid que sirve a toda la península.